El próximo miércoles, a las 21.00 hora española, Inglaterra se enfrentará a Argentina por un puesto en la final del Mundial 2026. Los 'Three Lions' buscan su primera final desde 1966, cuando ganaron 'su' Copa del Mundo en el viejo Wembley. Y lo harán ante una vigente campeona a la que no enfrentan en este torneo desde 2002, cuando les vencieron 1-0 en fase de grupos con gol de David Beckham de penalti.
Un conflicto interno ha surgido en el equipo inglés después de un cruce de declaraciones entre Jude Bellingham, estrella y autor del doblete ganador sobre Noruega, y Thomas Tuchel, el seleccionador. Bellingham respondió a las declaraciones de Tuchel, que expresó insatisfacción con el rendimiento del equipo, destacando que 'no se puede ganar todos los partidos solo con pases largos y 1.000 pases... a veces hay que ganar de forma sucia y eso es lo que hicimos hoy'.
Tuchel suma apoyos entre la opinión pública inglesa, con leyendas como Alan Shearer y Wayne Rooney respaldando su análisis sobre la mentalidad del equipo. Shearer destacó que 'cuando Tuchel habla de mentalidad, se refiere a la forma en que encontraron la manera de volver al partido, la forma en que encontraron la manera de seguir adelante, tuvieron que luchar de nuevo, porque no estuvieron brillantes en algunos momentos de la segunda mitad'. Rooney también apoyó a Tuchel, destacando que 'el rendimiento no fue bueno. Sin embargo, encontraron la manera. Creo que Thomas acertó de lleno en cuanto a la mentalidad'.
El capitán del equipo, Harry Kane, ha intentado calmar las aguas, destacando que 'ahora mismo no hay mucho que pensar. Sé que será un tema desde ahora hasta el próximo partido. Sabemos que podemos mejorar, sabemos que podemos jugar mejor'. Con apenas dos días para la semifinal, Kane y Bellingham deberán liderar al equipo para intentar calmar la crisis y alcanzar la final del Mundial.




