Gianni Infantino ha superado una oleada de críticas, con la UEFA al frente, por su proyecto de privatizar el Mundial de fútbol. Tras recibir el respaldo de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y de países influyentes como Argentina o México, referentes de Conmebol y Concacaf, Infantino vuelve a respirar. El comité de crisis convocado en Rabat y las disculpas de Infantino han convencido a parte de la geopolítica del fútbol.
Infantino se presenta a la reelección de presidente de FIFA en el Congreso ordinario de FIFA en Rabat el próximo 18 de marzo de 2027. El Consejo, compuesto por 37 miembros, convoca este Congreso y tiene la potestad de convocar un Congreso extraordinario cuando lo considere oportuno. Aunque la UEFA ha reiterado su oposición a Infantino, el apoyo de la CAF, Argentina y México ha calmado la situación.
La UEFA ha perdido la confianza en la presidencia de Infantino y ha pedido su dimisión. Ex futbolistas como Luis Figo y ejecutivos como Javier Tebas han censurado al presidente de FIFA. Sin embargo, Conmebol ha enviado un mensaje más neutro, lo que ha servido de estímulo a Gianni Infantino. En la elección a presidente de la FIFA, cada una de las 211 federaciones dispone de un voto y las elecciones se celebrarán mediante voto secreto.
La distribución de votos es la siguiente: la UEFA tiene 55 votos, la Confederación Asiática tiene 46 votos, la Concacaf tiene 35 votos, la Confederación africana tiene 54 votos, Conmebol aporta 10 votos y Oceanía tiene 11 votos. Con este panorama, Infantino busca mantener su cargo en la presidencia de la FIFA.





