El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha salido en defensa del movimiento presentado a las federaciones nacionales, que inicialmente había generado polémica y rechazo. En un vídeo de casi cinco minutos, Infantino ha querido destacar que el proyecto no es una obligación, sino una oportunidad.
El proyecto, conocido como FIFA Forward Enterprise (FFE), sería una filial propiedad de la FIFA y controlada por ella, que consolidaría las operaciones comerciales y de eventos de la FIFA. Su función sería comercializar y organizar todas las competiciones propiedad de la FIFA, junto con el patrocinio, la retransmisión, las licencias y nuevos proyectos en beneficio de las 211 Asociaciones Miembro de la FIFA.
Infantino ha explicado que cada Asociación Miembro (MA) tendrá la opción de acceder a otros 20 millones de dólares a través del Programa FIFA Fast Forward, lo que eleva la financiación potencial a 40 millones de dólares estadounidenses por MA para este próximo ciclo. Ha insistido en que se trata solo de una oferta, no de una obligación, y que la FIFA tiene el deber fiduciario de hacerlo y está dispuesta a discutirlo con todos.
Finalmente, Infantino ha querido recordar a los aficionados que el deporte que ven y aman no cambiará, y que la FIFA continúa gobernando el fútbol sin ninguna injerencia externa. El torneo insignia que organiza, como la Copa Mundial Femenina de la FIFA, siempre se mantendrá.




