El entrenador de Francia, Didier Deschamps, reveló que instruyó a sus jugadores a rodear a Kylian Mbappé para protegerlo de las patadas y golpes que recibió durante el partido contra Paraguay en el Mundial. Mbappé fue objetivo de los jugadores paraguayos, quienes le propinaron various golpes y empujones, pero el delantero francés no se dejó intimidar y celebró su gol de manera provocativa ante el portero rival.
El portero paraguayo, Orlando Gill, admitió que se calentó después de que Mbappé le extendiera la mano y no se detuviera a hablar con él. Gill lanzó un balonazo a la espalda de Mbappé, pero luego se tranquilizó y reconoció que Francia es una de las candidatas a ganar la Copa del Mundo. El entrenador de Paraguay, Gustavo Alfaro, justificó el juego agresivo de su equipo argumentando que sus jugadores provienen de orígenes humildes y han tenido que luchar por todo.
El partido estuvo marcado por una gran cantidad de faltas y tarjetas amarillas, aunque los jugadores paraguayos no recibieron ninguna tarjeta roja a pesar de cometer más de 30 faltas. Los jugadores franceses, como Manu Koné y William Saliba, calificaron el partido como una verdadera batalla y destacaron la determinación y la agresividad de los jugadores paraguayos.
A pesar de la polémica y las lesiones, Francia logró imponerse en el partido y avanzar en el torneo. Los jugadores franceses destacaron la importancia de haber sabido manejar el juego agresivo de Paraguay y haber salido victoriosos en una verdadera batalla campal.




