Esta semana reconocía Iago Aspas que en el momento en el que recibió el diagnóstico de la lesión que sufrió el pasado 13 de septiembre, una rotura fibrilar en el recto anterior del muslo izquierdo, puso la vista en reaparecer en el encuentro de Europa League ante la Juventus en Balaídos, que se disputa la próxima semana.
El martes se cumplirá un mes de la lesión y estaría en los plazos que se han ido marcando a lo largo de las últimas semanas. En su año de despedida del fútbol en activo, el céltico no se quiere perder ninguna gran cita.
Iago Aspas vivió, como espectador desde la grada, el partido histórico en el que el Celta goleó por 4-0 a la Juventus, en Balaídos hace casi 27 años. El capitán era un niño de 12 años que ya soñaba con ser protagonista en esas noches históricas en su estadio y con su equipo. El próximo jueves tiene, en principio, esa oportunidad.
Pero antes de esa cita histórica, el Celta juega el próximo domingo en Elche, partido en la que Claudio Giráldez insiste en que hay que poner toda la atención. De momento, no quiere ni oír hablar del duelo continental. En principio, Iago Aspas llegaría muy justo al encuentro liguero para el que también son baja, Miguel Román, Carl Starfelt, Jones El-Abdellaoui y es duda Sebastián Cáceres.





