La imagen de Leo Messi bañando a un bebé Lamine Yamal cuando el argentino era la estrella del Barcelona con 20 años y el hoy 19 años, apenas un recién nacido, es una de las fotos más famosas de los últimos meses. La fotografía, tomada por Joan Monfort en 2007, tiene una historia detrás que ha sido recuperada por medios de comunicación de todo el mundo en los días previos a la final del domingo.
La imagen se originó cuando los padres de Lamine propusieron al pequeño para participar en un calendario solidario a favor de UNICEF. El azar quiso que Messi protagonizara junto a Lamine y su madre la fotografía correspondiente a enero de 2008, en la que el futbolista ayudaba a bañar al bebé. El calendario destinó el 50 % de sus ventas a los programas de UNICEF para impulsar los derechos de la infancia y ofrecer mejores oportunidades a los niños y niñas más vulnerables.
Casi veinte años después, aquella curiosa coincidencia tiene aún más significado para UNICEF. Leo Messi es Embajador de Buena Voluntad desde 2010 y Lamine Yamal se incorporó el pasado mes de junio como Embajador de Buena Voluntad para defender el derecho de todos los niños y niñas a jugar y apoyar a la infancia que vive en situaciones de emergencia. Dos generaciones distintas del fútbol, unidas también por una misma causa.
Saviano Abreu, director de Comunicación y Marca de UNICEF España, ha señalado que 'es una de esas historias que parecen escritas para el cine, primero una fotografía solidaria cuando Lamine era un bebé y, casi veinte años después, los dos frente a frente en una final mundialista. Para UNICEF es muy especial que, además de compartir este momento histórico en el deporte, Leo y Lamine compartan el compromiso de utilizar su voz para defender los derechos de la infancia.'





