La celebración de la máscara es el seño más identitario de un Viktor Gyöekres que, sin embargo, muestra dos caras muy diferentes cuando le toca vestir la camiseta del Arsenal o la de Suecia.
Después de batir todos los registros goleadores posibles con el Sporting CP, llegando a ser el máximo goleador del año 2024 a nivel mundial, el Arsenal lo fichó a cambio de cerca de 70 millones de euros con la idea de convertirlo en el 'killer' que le faltaba al proyecto de Arteta para aspirar a dar el siguiente paso.
"Viktor tiene muchas cualidades. Es un delantero rápido y potente, con unos números goleadores increíbles a nivel de club y de selección. Aporta un filo clínico con una alta tasa de conversión de ocasiones en goles. Se mueve de forma inteligente en el área y eso le convierte en una amenaza constante".
Finalizó su primera temporada en el Emirates con 21 goles en el zurrón entre todas las competiciones. Ningún jugador del Arsenal superó estas cifras. "Me sentí bien la temporada pasada: ganamos la liga y lo hicimos bien en todas las demás competiciones. Hubo mucha especulación sobre una posible salida. Pero estoy totalmente centrado en el Arsenal y me siento muy cómodo en el club", dijo unos meses atrás.
Se quedó lejos, eso sí, de los 35 y 52 goles convertidos durante sus dos temporadas en el Sporting CP y, sobre todo, se mostró ciertamente incómodo en el modelo de Arteta... puesto que no es el ariete más autosuficiente del mundo, ni tampoco el más dotado para dar continuidad al juego. Respecto al resto de puntas de las cinco grandes ligas, fue el quinto que presentó un menor porcentaje de retención de balón (75.8%) y el noveno con peor acierto en el pase (67.4%).
Su suplencia en la final de la Champions contra el PSG vino a confirmar lo que se está viendo esta temporada: Havertz es el punta que más le convence a Mikel. En consecuencia, fue suplente contra el Manchester City en la Community Shield; se quedó sin minutos en tres de las cinco jornadas de Premier, mientras que en las otras dos entró desde el banquillo; y sólo ha partido de inicio ante el Nápoles en Champions y el Ipswich en Carabao Cup.
"No es un problema de confianza", exponía Arteta. "Se trata también de momentos y necesitamos darle toda la confianza que necesita porque sabemos el jugador que tenemos y que tiene la capacidad de marcar goles. El equipo está haciendo ciertas cosas diferentes esta temporada también. No es algo único para Viktor, es para todo el mundo".
De momento, ya no es que Gyökeres no haya conseguido marcar todavía... sino que sólo ha disparado una vez en 207 minutos de juego. "Claro que es frustrante, no importa dónde estés. Siempre quieres estar en el campo, contribuir y marcar goles. A veces puede ser frustrante, pero intento dar lo mejor de mí cuando tengo la oportunidad y centrarme en lo que puedo controlar", reconoce.
El contraste respecto al rendimiento que ha ofrecido con Suecia en esta Nations League es evidente: se ha convertido en el primer jugador en la historia de la competición que marca en cuatro partidos consecutivos y el 57% de los tantos del equipo durante este parón han llevado su firma. Es, de hecho, el máximo goleador de las dos últimas ediciones con un total de 13 'dianas'.
"A veces, un cambio de entorno puede ayudar a un jugador", explicaba Graham Potter. "Las cosas pasan. Suben y bajan, igual que en la vida. Los jugadores de este nivel siempre van a recibir críticas en algún momento. Pero aquí no hay ningún problema. Amamos a Viktor. Le gusta estar aquí".
Este parón de selecciones, desde luego, debe haber reforzado la moral de un Viktor Gyökeres que regresa al Arsenal con la misión de tener que cubrir la baja de Kai Havertz de cara a las próximos partidos. Sabe que es su momento para intentar 'reconectarse' a la dinámica del grupo y no puede dejarlo pasar.





