Braulio Vázquez tiene muchos argumentos de base como para pensar qué ocurre en el Valencia a nivel deportivo y para ello se le ha llamado. Para que aporte su granito con un gran cambio. Pero seguro que se ha escuchado por parte de piezas esenciales en la plantilla esa especie de SOS de lo que necesitan. Dejando al margen todo lo que ha sucedido entre plantilla y entrenador en la etapa anterior, sino lo que deberían ser los puntos de encuentro para poder crecer. Para empezar de cero pero con un bagaje anterior del que se tiene que aprender.
Guido Rodríguez se ha erigido en un jugador clave en este equipo. Su presencia es respetada en el seno de la plantilla y el jugador de 32 años ha dado pasos al frente. En el vestuario y ya fuera del mismo. Tiene claro lo que necesita esta plantilla... Una tabla de salvación. Una referencia.
Y lo que seguramente ha transmitido en el contacto con el director deportivo es que ahora se necesita, primero, un entrenador que conozca a la perfección la Liga española y saber de qué va lo que se lleva entre manos. La segunda: que haya lazos o nexos de unión con el jugador. Este detalle es esencial y uno de los puntos más delicados que ha detectado en este tiempo y que ve urgente y necesario. El contacto. Y, en tercer lugar... sobre todo que no haya inventos.
El propio Guido ya tenía claro lo que tenía que darse en caso de que cayera Carlos Corberán. Porque, según ha podido saber MARCA, es lo que comentaba en sus círculos de confianza. El argentino creía en Corberán y puso el empeño en tratar de poner su granito de arena para intentar mejorar en esa etapa, si bien estaba sentenciada. Y se había hecho un esquema mental de lo que tenía que llegar a partir de ahí que habrá transmitido.





