Aunque Grimaldo ha encendido las alarmas en el Atlético después de caerse del 11 de España frente a Croacia en el calentamiento y de tener que abandonar la concentración de la selección, las pruebas médicas a las que ha sido sometido permiten arrojar cierto optimismo, pues más allá de las molestias que padece en su muslo izquierdo no sufre una lesión de mayor gravedad. Tanto es así, que ni siquiera está descartado para medirse al Alavés a la vuelta del parón.
Liberado de la selección precisamente para no correr más riesgos y agravar su dolencia en el cuádriceps, Grimaldo regresará desde este jueves a la disciplina del Atlético para continuar con su recuperación. En este sentido, el lateral no se sumará a los entrenamientos con los seis jugadores con los que trabaja Simeone, sino que se someterá a los cuidados de los recuperadores con el propósito de que la próxima semana pueda reintegrarse al grupo con normalidad.
Eso sí, tampoco se forzará su puesta a punto, siendo su evolución y sus sensaciones las que determinen su disponibilidad, pero existe la esperanza en los servicios médicos de que su dolencia no vaya a más y pueda ser solventada con descanso y fisioterapia. De ahí que su concurso frente al Alavés no esté, ni mucho menos, descartado.
No obstante, con el comprimido y exigente calendario que espera al Atlético a la vuelta del parón, no se quiere tomar el más mínimo riesgo con Grimaldo, pues tres días después de visitar al Alavés, será el Manchester United el que comparezca en el Metropolitano. Una cita de altura que obliga a medir los pasos con el internacional por más que la buena noticia confirme que no está roto.





