Gonçalo Ramos tenía decidida su salida del PSG meses antes de hacer las maletas rumbo al Milan. El delantero portugués, de 25 años, ha desvelado en una entrevista con Canal 11 que su intención era abandonar el Parque de los Príncipes en el mercado de enero. Su deseo tuvo que esperar hasta el verano, cuando acabó en el conjunto italiano a través de un traspaso millonario.
"Quería marcharme del PSG, pero en enero siempre es más complicado. No era la mejor opción, aunque deseaba marcharme en enero". El ex del Benfica encontró desde el primer momento la negativa del club francés, que necesitaba cubrir su puesto para autorizar la operación. Con el paso de los meses, Ramos ha comprendido los motivos de aquella decisión: "Ahora lo entiendo mejor. El PSG dijo que no desde el principio, porque habrían tenido que buscar a otro jugador, a un recambio".
La solución llegó a través de Luis Campos, director deportivo del PSG, que se comprometió a facilitar su marcha al terminar la temporada. "Luego, Luis Campos (director deportivo) me aseguró que me dejaría ir en verano. Me costó mucho dejar el PSG porque el grupo era realmente fantástico. Estaban los tres jugadores portugueses con los que pasé todo el tiempo", explica Ramos, en referencia a Vitinha, Neves y Mendes.
La relación con sus compatriotas hizo más difícil la despedida. Ramos había compartido con ellos buena parte de su día a día en París y todos conocían su intención de buscar otro destino. El atacante recuerda que sus compañeros "sabían que quería irme y, bromeando, me pidieron que me quedara, aunque solo fuera por el ambiente".
El portugués dejó el Parque de los Príncipes en verano para continuar su carrera en el Milan, con el recuerdo de lo vivido dentro de aquel vestuario: "Y es que hemos vivido muchísimos momentos verdaderamente excepcionales en este tiempo que es solo nuestro".




