En un partido emocionante, Suiza logró imponerse a Canadá con un marcador de 2-1, gracias a un gol decisivo de Promise.
El movimiento que llevó al gol comenzó con una jugada destacada de Saliba, quien controló el balón con una bota y lo tocó con la otra, dejando a Promise en una posición ideal para rematar.
Promise no desaprovechó la oportunidad y se lanzó con determinación para rematar el balón, encontrando una puerta vacía y marcando el gol que daría la victoria a Suiza.





