El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, ha calificado de 'absolutamente inaceptables' las declaraciones del expresidente del Gobierno español Mariano Rajoy sobre la selección francesa de fútbol. Rajoy había afirmado que la selección gala tiene 'un altísimo nivel, eso sí, sin franceses', lo que ha generado una gran polémica en Francia.
Nuñez defendió que Francia es 'un país de diversidad, donde todo el mundo puede desarrollarse y encontrar su lugar', y lamentó que este tipo de comentarios alimenten los ataques racistas contra los jugadores de la selección francesa. El ministro también destacó que declaraciones como esas 'no ofrecen una imagen de esperanza' a muchos jóvenes franceses y confesó que le producen 'desolación'.
A las críticas se sumó el primer secretario del Partido Socialista (PS), Olivier Faure, quien rechazó las palabras de Rajoy y defendió que 'la selección de Francia está formada únicamente por franceses'. Faure destacó que 'Francia no es una nación étnica. No tiene un color de piel ni una religión. Es una nación política unida en torno al lema de la República'.
La polémica ha reavivado un debate recurrente en Francia sobre inmigración e identidad nacional que cobró fuerza tras la victoria de la selección francesa en el Mundial de 1998. En aquella ocasión, la extrema derecha cuestionó que el equipo representara a la 'verdadera' Francia por el origen familiar de varios de sus jugadores.
Es importante destacar que, de los 26 futbolistas convocados por el seleccionador Didier Deschamps, únicamente tres nacieron fuera de Francia: Michael Olise, Marcus Thuram y Brice Samba. El resto nació en territorio francés, aunque muchos son hijos o nietos de inmigrantes.





