El Tenerife doblegó a un Leganés tan hermético en defensa como inofensivo en ataque y escala hasta la tercera plaza tras imponerse por 2-0. Un penalti, con el que Enric Gallego conmemoró su cuadragésimo cumpleaños, resolvió el atasco planteado por Albés y dio los tres puntos a los blanquiazules. El propio Enric Gallego, ya en el segundo acto, anotó el segundo tras un servicio de Gerard Valentín.
La primera parte fue igualada. El Leganés compareció en el Heliodoro como un camaleón que transformaba el 5-3-2 sin balón en un 3-4-1-2 con la pelota. Al Tenerife le costó hincarle el diente al entramado de Albés, con un atasco entre el trivote y los tres centrales pepineros.
Tampoco Dani Fernández, por la derecha, ni Nacho Gil, más proclive a irse por dentro, generaron peligro por las bandas. El guion lo rompió Gallego, que le robó la cartera a Zico al interponerse ante el balón cuando quiso despejar. Su derribo en el área, tras consulta del VAR, supuso el penalti que abrió el marcador con un tiro raso a la derecha de Zidane.
El propio Enric Gallego alojó el balón en las redes madrileñas una segunda vez al cabecear un servicio de Víctor Moreno desde la derecha en el 32, aunque el tanto fue anulado por fuera de juego. Poco después fue el brasileño Fabricio Assis, notable en la medular como sustituto del lesionado Jesús Álvarez, quien probó fortuna desde el balcón del área con un disparo envenenado que salió junto al poste del guardameta del Leganés.
No hubo muchas noticias en ataque de los visitantes en todo el primer acto. Morata bajó más a recibir y descargar que a estirar en ataque, aunque la única vez que entró en contacto con la pelota en zona de influencia dejó un caramelito que Gharbi envió, inocentemente y casi al borde del entreacto, a las manos del portero del Tenerife en una metáfora casi perfecta de la falta de pegada de su equipo.
Movió el banquillo Albés tras el descanso con la entrada de Dani Rodríguez por un Sancris que había sido amonestado en el primer acto. Su primera cabalgada terminó con el único remate nítido de Morata, aunque por encima del larguero de Dani Martín.
Poco después, Zidane salvó el segundo en un centro chut de Nacho Gil que desvió a córner con muchos apuros. Multiplicó su apuesta ofensiva el Leganés pasado el cuarto de hora de la segunda parte con la entrada de Soko para formar dupla con el exinternacional español. La sociedad fue efímera porque Morata se fue al banquillo en el 71.
Cuatro minutos más tarde, Gerard Valentín le regaló al Heliodoro una gran jugada en su estreno como blanquiazul. El catalán galopó por la banda derecha y puso un pase preciso al corazón del área para que Enric Gallego soplase la segunda vela de su tarta e hiciese todavía más feliz al Heliodoro.





