Gabriel Jesus llegó al Barcelona casi sobre la bocina. Sólo unos pocos días antes del cierre de mercado el brasileño se convirtió, casi de un día para otro, en el nuevo delantero del conjunto azulgrana. Ahora repasa cómo surgió todo.
El ariete explicó al canal SportyTV cómo vivió la situación en verano: "La verdad es que yo estaba entrenándome. Hice toda la pretemporada con el Arsenal, con normalidad. Sabía que no iba a jugar allí o que no iba a tener muchas oportunidades, pero nadie me había dicho nada. Soy un profesional y seguía entrenándome con el grupo".
Sin embargo, el jugador no entraba en los planes de Arteta y empezó a trabajar en solitario. "De repente, me pusieron a entrenar por mi cuenta. Seguía entrenándome y dando el máximo para estar preparado por si tenía la oportunidad de volver a jugar al más alto nivel", comentó el jugador, cuyo nombre empezaba a sonar con fuerza para equipos como Everton o Nápoles.
Pero todo pegó un enorme giro de guion cuando surgió la opción Barça: "En la última semana todo fue muy rápido. El trabajo de Deco con el presidente, el club y mi representante fue increíble. De un día para otro, tuvimos claro que tenía la oportunidad de venir".
Ni se lo pensó. Aceptó la oferta, casi con los ojos cerrados: "Obviamente, dije que sí al Barça enseguida. Estoy muy feliz de estar aquí". El brasileño debutó en Liga ante el Valencia, con algunas ocasiones de gol en los pocos minutos que disputó, y se espera que debute también en Champions este miércoles ante el Feyenoord, equipo con el que estrenó como goleador en Europa cuando militaba en el Manchester City.





