El terremoto que azotó el oeste de Colombia el pasado lunes, con más de 200 víctimas mortales, ha tenido un impacto significativo en el fútbol del país. La División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) decidió aplazar todos los partidos programados para esta semana tras evaluar la situación en las ciudades afectadas, como Pereira y Cali, que tienen equipos en la máxima categoría.
La Dimayor anunció que los 36 clubes profesionales de la liga se centrarán en ayudar a las comunidades afectadas y brindar apoyo a los jugadores, técnicos y familiares que resultaron afectados por el terremoto. El Deportivo Pereira, que se encontraba en Barranquilla para un partido, sintió la angustia de la distancia al no poder contactar con sus familiares.
El capitán del Deportivo Pereira, Wálmer Pacheco, expresó la dificultad de ver a sus compañeros llorando y preocupados por no poder contactar con sus familias. El analista Cristofer Castrillón confirmó que su casa fue destruida por el seísmo. Por otro lado, el Deportivo Cali se vio afectado directamente, ya que su futbolista Ronaldo Pájaro sufrió lesiones en un codo y un tobillo al intentar abandonar su vivienda durante el terremoto.
La solidaridad con las víctimas y comunidades afectadas se extendió más allá de las fronteras, con futbolistas colombianos en el exterior anunciando la llegada de ayuda. El Barcelona, a través de su Fundación, puso en marcha una campaña de captación de fondos para dar respuesta a la emergencia humanitaria, con una aportación inicial de 100.000 euros.





