El Málaga volvió a quedarse sin premio en La Cartuja. El conjunto blanquiazul cayó por 2-1 ante el Real Betis y sumó su sexta derrota de la temporada, prolongando una dinámica que comienza a pesar en el vestuario. Juanfran Funes reconoció tras el encuentro que sus jugadores “lo están pasando mal”, aunque quiso poner en valor la reacción del equipo y su capacidad para competir hasta el último suspiro.
El técnico malaguista también tuvo palabras para los 800 aficionados desplazados hasta Sevilla, a los que admitió sentirse en deuda por no haber podido brindarles un resultado positivo. “Es duro no poder darle un premio a nuestra gente”, señaló Funes, que destacó el esfuerzo realizado por sus futbolistas pese a otro partido sin victoria.
El entrenador del Málaga reconoció que al equipo le costó entrar en el encuentro y que el Betis demostró desde el inicio por qué es uno de los grandes de la categoría. Sin embargo, destacó la reacción de los suyos: “El equipo no le perdió la cara al partido”. Para Funes, la segunda mitad volvió a mostrar que el conjunto blanquiazul tiene argumentos para competir, aunque necesita transformar esas buenas sensaciones en puntos.
“Quizás ya hemos merecido el premio. Cuando no llega, o lo vives con desilusión o piensas que en el siguiente paso ya toca”, explicó. El lojeño insistió en que el Málaga no puede esperar a que los resultados lleguen por sí solos: “Tenemos que pelear los resultados, no esperar a que lleguen”.
El próximo objetivo será el Racing, un encuentro que Funes afronta como otra oportunidad para romper la dinámica. El técnico tiene claro que la primera victoria puede marcar un antes y un después para su equipo.
“Cuando se quiten la losa de la primera victoria, llegarán más”, afirmó. Y fue más allá al señalar la clave para recuperar la confianza: “Dos resultados positivos consecutivos lo cambian todo”.
Funes considera que el equipo necesita encadenar resultados para liberarse de la presión y poder competir con otra perspectiva. “Lo importante es crecer en la competición y que exista la posibilidad de ganar”, explicó.
Dentro de la complicada situación, el entrenador destacó también la aportación de Adrián Niño, que volvió a generar peligro y se encuentra cada vez más integrado en el ataque malaguista.
“Está a un gran nivel”, afirmó Funes, que considera que la presencia del delantero está ayudando al equipo a generar más ocasiones. “Estamos llegando con poca oposición y más rápido. Ha sido un cambio, igual provocado por la entrada de Niño”.
El técnico valoró especialmente que el Málaga esté consiguiendo colocar a sus delanteros en situaciones de remate con mayor frecuencia: “Hay una cosa más importante: estamos viviendo situaciones en las que tiene la oportunidad de hacer gol”.
Uno de los aspectos que más preocupan a Funes es el balón parado. El Málaga volvió a encajar en una acción de estrategia y el entrenador reconoció que en esta ocasión el equipo no estuvo a su mejor nivel.
“Quizás no hemos estado bien”, admitió. Aun así, recordó que los registros del conjunto blanquiazul en este aspecto estaban siendo mejores que la temporada anterior y prefirió no detenerse en el error: “Lamentarnos no sirve de nada”.
El Málaga deberá volver a levantarse y buscar ante el Racing una victoria que se resiste desde el inicio del campeonato. Funes confía en que ese triunfo termine llegando y permita cambiar el estado anímico de un vestuario que, pese a la sexta derrota, sigue encontrando argumentos para creer.





