Luis de la Fuente se enfrenta a dos grandes retos durante esta ventana de selecciones. El primero es seguir ganando para alimentar la racha de imbatibilidad; el segundo es gestionar la carga de los futbolistas para seguir ganando sin que ninguno se resienta. Un equilibrio difícil de encontrar y que Luis de la Fuente está intentando gestionar de la mejor manera.
La lista se complicó desde el principio. Y no precisamente por la mala gestión del seleccionador. Pedro Porro fue el primero en caerse de la lista inicial de 26. No llegó ni a viajar a Las Rozas porque se lesionó con el Tottenham y en su lugar llegó Iván Fresneda. Durante el calentamiento frente a Inglaterra cayó Eric García, que volvió a Barcelona para recuperarse allí; en el calentamiento del Pizjuán Grimaldo tuvo que parar y, tras ese partido en Sevilla, fueron Nico y Ferran los que sintieron molestias. Todos dejaron la concentración siguiendo la máxima del míster: "Riesgo cero". Una situación que le abrió las puertas del equipo a Robin Le Normand, Fran García y Carlos Espí.
El nuevo escenario que se abría ante el seleccionador le obligaba a ser extremadamente cauteloso con la gestión de los minutos, así que ha optado por una equidad que a veces resulta compleja de ejecutar. Las rotaciones en el once son constantes. No ha repetido alineación en ninguno de los tres partidos de esta ventana y hemos visto caerse de la lista a indiscutibles como Cubarsí. Sin ir más lejos, en Oviedo rotó hasta el portero y Raya gozó de una oportunidad en detrimento de Unai Simón.
El quiz de la cuestión reside en si es posible rotar tanto y competir con la misma fiabilidad: "Es difícil mantener el equilibrio entre los resultados y la salud de los jugadores. Hacemos lo que podemos. Los partidos hay que ganarlos, pero lo principal es la salud. A ver si no hay más lesiones. Seguro que de aquí al martes alguno va a notar más el cansancio. Los rivales también", reconoció el técnico tras la victoria contra la República Checa.
Hasta el momento, el jugador más utilizado por De la Fuente ha sido Lamine Yamal. El extremo ha participado en los tres partidos jugando 203 minutos y con un registro de cuatro goles y dos asistencias. Fue titular en los tres encuentros completando los 90 minutos ante Inglaterra, una hora frente a Croacia y sólo 45 minutos ante la República Checa. Tras él aparece Rodri, con 185 minutos, y un grupo de cinco jugadores que han jugado dos partidos completos (180 minutos): Pubill, Cubarsí, Cucurella, Laporte y Unai Simón.
A partir de ahí, Baena y Dani Olmo llevan 149, Fabián 127, Oyarzabal 126 o Pedri 120. También han debutado Fresneda y Roberto y hemos vivido un escenario poco habitual con sólo un mundialista (Laporte) formando parte del equipo que acabó el partido ante la República Checa.
En la previa del partido ante Croacia, De la Fuente reveló la fórmula de los 270 minutos que ha intentado seguir en esta ventana de selecciones para no sobrecargar a los jugadores. "Siempre hemos sacado el mejor equipo para el partido que teníamos que enfrentar. Es lo que hemos hecho durante todo este torneo. Nadie va a jugar más de 270 minutos, que serían tres partidos de los cuatro. Es lo que jugarán la mayoría", explicó.
Lo excepcional de todo esto reside en ser capaz de rotar de forma masiva y seguir ganando. Lo explicaba muy bien Mikel Merino: "Esta racha es histórica. Parece que los partidos se ganan como se comen pipas y no es para nada así. Cada partido es una batalla y es muy complicado llevarse la victoria. Hay que valorar lo que tenemos y seguir trabajando para que siga creciendo la racha".
En Split, De la Fuente volverá a hacer cambios, pero veremos un once bastante parecido al de la final del Mundial en Nueva York. La oportunidad lo merece. Si España gana estará clasificada y se jugará la primera plaza del grupo con Inglaterra.




