Armando Frigo Reich, un campeón de la Copa de Italia en 1940, nació en Clinton, Indiana, el 8 de agosto de 1917. Su familia, de origen italiano, regresó a Italia antes de la crisis del 29, y Frigo comenzó a jugar al fútbol en la cantera del Vicenza. Rápidamente destacó por su fuerza en la medular y su capacidad para hacer goles, lo que le abrió las puertas de la élite.
La Fiorentina se fijó en él y lo fichó para construir el equipo que ganaría la Copa de Italia en su primera temporada en Florencia. Frigo vivió la mejor campaña de su carrera deportiva, anotando cinco goles en 21 partidos. Sin embargo, la II Guerra Mundial cambió el curso de su vida. A pesar de tener el privilegio de estar excluido de las levas para ir al frente, Frigo se alistó como voluntario después de un encuentro con un mutilado de guerra.
Su destino fue el avispero de los Balcanes, donde se encontraba con su Brigada Emilia cuando se firmó el armisticio entre el Reino de Italia y los aliados. Después de una decisión de resistir hasta el final, Frigo y sus compañeros se quedaron sin municiones y se vieron obligados a entregarse. Un juicio sumarísimo condenó a los cuatro oficiales al mando, incluido Frigo, a muerte. Fueron ejecutados el 10 de septiembre de 1943, con un disparo en la nuca.
A pesar de su heroísmo, Frigo no recibió honores póstumos debido a su grado en el Ejército de Mussolini. Sin embargo, sus familiares y algunos estudiosos siguen reclamando al Ministerio del Interior italiano la medalla que se le niega. El ayuntamiento de Vicenza ha mostrado su apoyo, y desde 2021, una placa en el estadio del Vicenza recuerda a Frigo, quien murió con solo 26 años.





