Francia vio como Ousmane Dembélé levantaba el último Balón de Oro. Un jugador francés ganaba de nuevo el trofeo después de que lo hiciera Karim Benzema en 2022 y Zidane en 1998. Sin embargo, la fábrica parece que está en marcha más que nunca. De hecho, en el seno del grupo de Deschamps se perfila un interesante duelo por este trofeo.
No ha ocurrido mucho en la historia del fútbol que una selección integre a los tres candidatos por el Balón de Oro. Le ha ocurrido dos veces a Alemania, con Beckenbauer, Müller y Netzer en 1972, y nueve años después con Rummenigge, Breitner y Schuster. Y hay una tercera selección que lo ha logrado, en la etapa dorada del Milan de Sacchi, con los tres jugadores de los Países Bajos en el podio: Van Basten, Gullit y Rijkaard.
La pregunta es si puede lograrlo Francia. Va a depender también de lo que haga en el Mundial. Si es la ganadora, no es nada descabellado. Por partes, Dembélé, actual Balón de Oro, habría ganado de nuevo la Champions, la segunda consecutiva con el PSG, la Ligue 1, entre otros títulos con su club, y la Copa del Mundo. Además, Kylian Mbappé y Michael Olise también están en la carrera por el Balón de Oro.
Kylian Mbappé, que antes de arrancar la competición parecía algo descolgado, se quedó sin títulos en el Madrid pero con su segundo Pichichi. Sin embargo, su Mundial está siendo espectacular. Tres dobletes en cuatro partidos que le colocan al frente de la tabla igualado con Messi, a uno de Leo como máximo anotador en la historia de la competición, y liderando a Francia. Michael Olise, la sensación de este Mundial, también está dejando todo su repertorio y se le atribuye parte de la responsabilidad del nuevo juego mucho más atractivo del equipo de Deschamps.





