Inglaterra ya está en dieciseisavos, pero su clasificación se debió en gran medida a los esfuerzos de sus estrellas, Bellingham y Kane. A pesar de tener un equipo con gran talento, el fútbol de Inglaterra fue plano y lento, lo que permitió a Panamá crear problemas durante muchos minutos.
La victoria se debió a la calidad de Bellingham y Kane, quienes rescataron a su equipo de una noche difícil. Bellingham, quien había sido cuestionado antes del Mundial debido a su rendimiento irregular al final de la temporada, demostró ser fundamental para Inglaterra, marcando goles y asistiendo a sus compañeros.
La relación entre Bellingham y Kane es crucial para el éxito de Inglaterra en el Mundial. Ambos jugadores han demostrado ser capaces de hacer la diferencia en los partidos, y su química en el campo es evidente. El segundo gol de Inglaterra contra Panamá fue un ejemplo perfecto de su conexión, con Bellingham proporcionando un pase perfecto para que Kane marcase.
El partido también destacó algunos de los problemas del Mundial, como la aplicación automática de la pausa de hidratación, que rompió el ritmo del encuentro y generó silbidos de los aficionados. Además, la falta de cobertura en el estadio MetLife Stadium dejó a los espectadores expuestos a la lluvia, lo que llevó a la aparición de vendedores que ofrecían chubasqueros a precios elevados.





