El Ministerio Público de Portugal ha iniciado una investigación sobre presuntos delitos de corrupción y tráfico de influencias relacionados con el proceso de designación de árbitros del fútbol portugués. La causa se encuentra en fase preliminar y, por el momento, no hay acusaciones ni imputados.
La investigación se centra en supuestas interferencias en el proceso de designación de árbitros para encuentros de la recta final de la Liga portuguesa 2025-2026. La denuncia sostiene que algunos colegiados habrían conocido con antelación sus nombramientos antes de su comunicación oficial y apunta a posibles contactos entre responsables del arbitraje y personas vinculadas al fútbol profesional.
La documentación remitida a la Policía Judicial menciona al árbitro Hélder Malheiro y al presidente del Consejo de Arbitraje de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), Luciano Gonçalves, aunque las autoridades no han formulado acusación alguna contra ellos. La investigación ha provocado reacciones en el fútbol portugués, como la petición del presidente del Oporto, André Villas-Boas, de suspensión temporal de Luciano Gonçalves hasta que se esclarezcan los hechos.
Villas-Boas solicitó una investigación 'rápida, rigurosa y completa' y reclamó a la FPF que afronte el caso como un asunto que afecta a la confianza en la integridad de las competiciones. La FPF ya había remitido la información al Ministerio Público, mientras que el Consejo de Justicia de la Federación archivó un expediente disciplinario contra Luciano Gonçalves al considerar que no existían pruebas suficientes para acreditar las supuestas interferencias en las designaciones arbitrales.





