Nueva York amaneció este jueves con un paisaje inusual debido a la espesa nube gris y el regreso de las mascarillas en las calles. A solo tres días de la final del Mundial entre España y Argentina, los incendios forestales en Canadá han colocado al evento bajo una amenaza inesperada.
La preocupación es palpable, pero en la FIFA nadie habla de una suspensión inminente. El humo procedente de los incendios forestales ha puesto al MetLife Stadium bajo vigilancia permanente, ya que la calidad del aire es el factor que más preocupa a las autoridades sanitarias y meteorológicas de Nueva York y Nueva Jersey.
Las autoridades han emitido alertas por contaminación atmosférica, recomendando reducir la actividad física al aire libre y extremar las precauciones, especialmente entre personas con enfermedades respiratorias. El índice AQI (Air Quality Index) es el que todos observan, y su nivel determinará si el aire es seguro para realizar ejercicio intenso.
A pesar de la preocupación, los modelos meteorológicos prevén lluvias intensas durante el sábado y la entrada de un frente frío que debería desplazar gran parte del humo acumulado sobre Nueva York y Nueva Jersey antes del inicio del partido. Por eso, ni las autoridades ni la FIFA contemplan actualmente un escenario de aplazamiento.





