Marcelo Figoli quiere elevar el listón del Burgos CF. El presidente blanquinegro dejó claro que el proyecto no se conforma con una temporada tranquila y que la intención es construir un equipo capaz de mirar hacia la zona alta de Segunda. "Me gusta un Burgos protagonista, un Burgos arriba, un Burgos que juegue por algo", aseguró durante su comparecencia ante los medios.
El triunfo frente al Córdoba ha reforzado las buenas sensaciones en el club, aunque Figoli considera que todavía quedan piezas por añadir. El presidente confirmó que la dirección deportiva trabaja en dos o tres incorporaciones para terminar de completar la plantilla y dotar a Sergio Francisco de más alternativas durante una temporada que volverá a ser exigente.
También habrá que estar pendientes de las posibles salidas. Lizancos, a pesar de su lesión, continúa teniendo pretendientes y su futuro permanece abierto, aunque Figoli fue tajante sobre la postura del club: el Burgos no tiene necesidad de vender y solo permitirá la salida de un futbolista si la operación resulta beneficiosa. "No vamos a malvender", insistió.
La ambición del propietario también quedó reflejada al hablar del crecimiento del club. El Burgos dispone esta temporada de un límite salarial de diez millones de euros y la entidad pretende seguir aumentando sus recursos para poder acceder a jugadores de mayor nivel. La venta de Fer Niño al Elche, además de generar ingresos inmediatos, permitirá al club mantener un porcentaje de una futura operación.
Figoli también destacó la respuesta de la afición, con unos 9.100 abonados, y defendió que El Plantío debe volver a ser uno de los grandes activos del equipo. El objetivo está claro: aprovechar el crecimiento del club, reforzar la plantilla y convertir las buenas sensaciones del inicio en una temporada en la que el Burgos pueda pelear por algo más que la permanencia.





