La selección española de fútbol, liderada por Luis de la Fuente, ha sido recibida en Madrid por más de 2 millones de personas, que han convertido las calles en un inmenso río rojo y amarillo para celebrar su segundo título de campeón del mundo. El autobús descapotable que transportaba a los jugadores ha recorrido las calles de la ciudad, desde Moncloa hasta la plaza de Cibeles, entre una marea humana que no ha dejado un solo hueco libre.
Los jugadores han respondido a la afición mostrando la Copa del Mundo, saludando sin descanso y recogiendo los regalos que se les lanzaban desde ambos lados de la calle. Ferran, el autor del gol que ya forma parte de la historia del fútbol español, ha recibido una de las mayores ovaciones de la tarde, mientras que Marcos Llorente ha disfrutado sin camiseta de cada metro del recorrido y ha hecho gala de su filosofía de vida.
La celebración ha contado con la música de Borja Iglesias, que ha ejercido de animador oficial de la selección, y ha incluido guiños a los clubes, como el de Baena, Llorente y Pubill, que han presumido de sentimiento rojiblanco al colocarse una bandera del Atlético. La fiesta ha terminado en una abarrotada plaza de Cibeles, donde los campeones han sido presentados uno por uno y han levantado de nuevo la Copa del Mundo para cerrar una jornada inolvidable.
El seleccionador, Luis de la Fuente, ha sido el centro de atención en la plaza de Cibeles, donde ha sido levantado por los aires en un manteo espectacular y ha cantado una canción de Julio Iglesias ante las carcajadas y los aplausos de sus futbolistas. La celebración ha concluido con un cartel de artistas que ha puesto la banda sonora a una celebración única, con la actuación más esperada siendo la de Aitana, cuya canción 'Superestrella' se ha convertido en el himno oficioso del equipo durante el torneo.




