Conozco a Ferran Torres desde que tenía 16 años y nunca las cosas han sido sencillas para él. Siempre ha peleado desde que era niño y ahora, en la madurez, ha hecho de esa capacidad de sobreponerse a las dificultades una forma de vida.
Poco le altera la crítica externa, los 'memes' o directamente los insultos que ha recibido tras los dos primeros partidos del Mundial. No han sido buenos para un jugador de su autoexigencia.
En el primero fue titular, pero su rendimiento no fue el esperado. Aun así, Ferran Torres es un jugador que se levanta después de cada caída, listo para enfrentar nuevos desafíos y demostrar su valía en el campo.





