Ferran Costa, el entrenador del sorprendente Sabadell, habita en la frontera entre la satisfacción y la exigencia más absoluta, entre reivindicar lo conseguido y remarcar que presumir delante del espejo no sirve de nada. "No podemos pensar que somos los más guapos de la clase y que tenemos que ganar cada semana por decreto. Tenemos que irnos a dormir cada noche pensando en los 50 puntos", ha subrayado el técnico arlequinado en la rueda de prensa previa a la visita a Ceuta. La permanencia, insiste, sigue siendo el único objetivo, aunque el Sabadell, un equipo que hace dos años malvivía en Segunda Federación, siga 7º tras ocho jornadas, a un solo punto de los playoffs. "Estamos viviendo la categoría desde una falsa comodidad. Que el equipo haya sido capaz de puntuar con regularidad no nos puede hacer pensar que las cosas cuestan menos de lo que realmente cuestan: si no llevaríamos 12 años en Segunda y habríamos jugado ocho playoffs", ha enfatizado.
Costa ha reivindicado la importancia de mantener los pies sobre el suelo y la cabeza sobre los hombros y de continuar caminando, con la necesidad de ir descontando puntos hacia la permanencia. "No se nos puede ir la olla. Yo no miro ni hacia arriba ni hacia abajo. Somos el Sabadell, un club con una historia muy bonita, pero con muy poco recorrido en el fútbol profesional en los últimos años. Todo cuesta mucho y no nos podemos despistar", ha remarcado. "No nos podemos acostumbrar a cenar jamón ibérico y una copa de cava cada día porque esto no es lo normal. Nos quedan muchos puntos por hacer y cada punto nos costará muchísimo", ha insistido.
El entrenador más joven de Segunda ha pedido tranquilidad. También para dar respuesta a la falta de gol de su equipo, porque en varios partidos no ha podido concretar su superioridad por la falta de pólvora: "Los delanteros que meten todas las que tienen en esta categoría valen mucho dinero. Tenemos que ser sensatos, coherentes y saber lo que somos. Y jugar nuestras cartas de la mejor manera: nosotros igual no tenemos dos ases, pero con un 7 y una J igual montamos alguna cosa". También ha avisado que el Ceuta es un equipo con muchos argumentos y ha afirmado que no le da ninguna pereza el viaje hasta el Alfonso Murube, un viacrucis de dos días por tierra, mar y aire: "Hemos jugado en estadios vacíos, en césped artificial, después de horas y horas de bus por todas partes. Es lo que somos nosotros. Estamos supercontentos de afrontar un partido más en Segunda división".





