En el minuto 86 del partido, cuando España ya estaba cerca de la victoria, Mbappé se dejó llevar por la impotencia y la frustración.
El delantero francés protagonizó un feo gesto sobre Unai Simón, quien había aprovechado una cesión para perder tiempo antes de coger el balón con las manos. Mbappé se lanzó sobre él y le propinó un codazo y una pequeña patada, lo que le costó la tarjeta amarilla.




