Un gesto pensado para romper el hielo terminó convirtiéndose en un problema serio para el arbitraje argentino.
Fernando Espinoza, colegiado de Primera División, protagonizó el pasado domingo uno de los momentos más comentados de la sexta fecha del Torneo Clausura durante el sorteo previo al partido entre Belgrano y Defensa y Justicia, disputado en el estadio Julio César Villagra de Córdoba.
Ante los capitanes Lisandro López y Leandro Fernández, y utilizando una moneda personalizada con los escudos de ambos clubes, Espinoza lanzó una pregunta insólita para ese momento tan formal del protocolo: si querían hacer una "competencia de farmear aura", expresión surgida de la jerga de internet y los videojuegos que hace referencia a acumular carisma o presencia mediante gestos y poses. Los jugadores no aceptaron la propuesta y el sorteo continuó con normalidad, con López quedándose finalmente con la moneda tras ganarlo.
El vídeo del momento se viralizó rápidamente en redes sociales, e incluso los propios relatores de ESPN Premium llegaron a calificarlo como "el mejor sorteo del campeonato".
Sin embargo, la reacción en las oficinas de la Dirección Nacional de Arbitraje (DNA), que dirige Federico Beligoy, fue radicalmente distinta.
Días antes del partido, la DNA ya había enviado una circular a todos los colegiados fijando pautas estrictas para la ceremonia del sorteo, prohibiendo de forma expresa cualquier expresión, comentario o manifestación ajena al procedimiento, que debía realizarse con la seriedad y formalidad correspondientes.




