El FC Barcelona se siente orgulloso de considerarse una familia, no solo por la magnitud del club, sino también por las sagas que han defendido la camiseta azulgrana a lo largo de los años. Una de estas sagas es la de los Kluivert, que ha visto cómo Shane Kluivert, hijo de Patrick Kluivert, se estrenaba con el primer equipo culé en el partido amistoso contra el Birmingham City, que terminó en empate a dos goles.
Shane Kluivert, de 18 años, formó parte del once inicial y jugó en la posición de extremo izquierdo durante los primeros 45 minutos del partido, mostrando su habilidad y talento en el campo. Con este debut, Shane cumple un sueño y se une a su familia en la historia del Barça. Es hermanastro de Justin, Quency y Ruben, y ha seguido los pasos de su padre y su abuelo, Kenneth, quien también fue jugador.
El joven atacante llegó a La Masia en 2017 y ha ido quemando etapas en la cantera culé, destacando por su capacidad ofensiva y versatilidad. Tras una campaña destacada en el Barça Atlètic, Hansi Flick le citó para completar la pretemporada con el primer equipo azulgrana. Ahora, Shane se convierte en el último miembro de la saga Kluivert en defender la camiseta azulgrana, casi 28 años después de que su padre debutara con el club en septiembre de 1998.
Patrick Kluivert es el octavo máximo goleador de la historia del Barcelona, con 122 goles en 257 partidos, y vistió la camiseta azulgrana durante seis temporadas. Shane, internacional sub 19 con Países Bajos, tiene ahora la oportunidad de seguir los pasos de su padre y hacer historia en el club. Junto a él, también se estrenaron otros jóvenes jugadores como Abdelkarim, Yaakobishvili, Pesquer, Brian Fariñas, Orian, Tunkara, Diarra, Gistau y Álex González.




