David Bernstein, expresidente del Manchester City entre 1998 y 2003, considera que una sanción económica no sería suficiente para castigar al club tras confirmarse la culpabilidad de 114 de las 115 acusaciones de irregularidades financieras.
Bernstein reconoció en Times Radio que la noticia le dejó "en estado de shock". "Es normal, soy un seguidor del Manchester City y lo he sido durante 70 años", explicó el exdirigente, que lamentó que este proceso haya ensombrecido la etapa más exitosa de la historia reciente del club.
"Ver todo esto empañado de esta manera es muy triste. Me siento especialmente mal por los maravillosos seguidores del club que han permanecido con él en las buenas y en las malas", afirmó en estas declaraciones recogidas por The Guardian.
El antiguo presidente del City también reclamó que el proceso de apelación se resuelva cuanto antes. "Todo este proceso ya ha durado demasiado", señaló. "El proceso de apelación no puede prolongarse año tras año; creo que sería un desastre. No solo para este caso en particular, sino para el fútbol inglés en general", añadió.
Sobre el castigo que debería recibir el club, Bernstein evitó concretar una sanción, pero sí dejó una reflexión contundente: "Si, tras la apelación, se confirma la culpabilidad, mi querido club se enfrentará a una sanción muy severa". Y añadió: "El dinero no es suficiente; lamentablemente, tendría que ser algo más drástico".




