La última gran operación del mercado de fichajes es la llegada de Yan Diomande al Real Madrid procedente del RB Leipzig. Hasta el momento, y antes de que se formalice la operación del costamarfileño, por 21 futbolistas se ha pagado más de cien millones de euros desde que el club blanco abonara 101 millones de euros al Tottenham en verano de 2013 para hacerse con los servicios del galés Gareth Bale.
La llegada de los clubes-estado y de multimillonarios han proliferado estas operaciones de gran magnitud. De todas ellas, destaca la realizada por el PSG, club francés de propiedad qatarí. Los parisinos batieron todos los récords posibles al pagar 222 millones de euros para fichar a Neymar en verano de 2017, abonando la cláusula de rescisión que tenía el brasileño en su contrato con el Barcelona.
La Premier League inglesa ha demostrado su músculo financiero al protagonizar sus clubes, incluido el Chelsea, once de las veintidós operaciones de esta envergadura. LaLiga, con el traspaso de Diomande, ha firmado otras ocho. Cuatro de ellas, si se materializa el fichaje de Diomande, las habría realizado el Real Madrid, tres el Barcelona y una el Atlético.
En cuanto a los equipos que más dinero han ingresado en este tipo de operaciones destaca el Aston Villa quien, gracias a los traspasos de Rogers y Grealish, recaudó 255,5 millones de euros. El Newcastle le sigue en esta lista y el tercero es uno de los clubes que más ingresos suma en cada ventana de fichajes, el Benfica portugués.
Además de protagonizar el fichaje más caro de la historia, Neymar es el jugador que más dinero ha movido en traspasos. Para hacerse con sus servicios clubes como Barcelona o PSG han pagado cerca de 400 millones de euros. Otro de los integrantes del club de los 100, Romelu Lukaku le secunda en cuanto a dinero invertido. Por el belga, que dio sus primeros pasos en el fútbol profesional en el Anderlecht, se ha pagado 370 millones.





