La selección española ha demostrado ser un equipo imparable, según las palabras del seleccionador austriaco, Ralf Rangnick, quien la describió como 'un mecanismo perfecto' y 'posiblemente, la nueva campeona del mundo' después de su victoria por 3-0 en el SoFi Stadium. Esta victoria significó la primera vez que España superaba un cruce mundialista directo desde la final de Sudáfrica 2010.
El partido también dejó varias marcas para la historia de los Mundiales. Unai Simón, el portero del Athletic, superó el récord de minutos de un portero sin encajar goles, que databa de 1990, y ahora comparte el récord de partidos seguidos sin encajar con Walter Zenga. Además, Mikel Oyarzabal suma ya cuatro goles en este Mundial, acercándose a la marca de cinco tantos establecida por Butragueño en 1986 y por Villa en 2010.
El crecimiento de Oyarzabal no se detiene, y sus 16 goles y seis asistencias en 17 partidos lo han llevado a convertirse en el sexto goleador de la historia de la selección. La clave de esta España, sin embargo, no está en los éxitos individuales, sino en el equipo que ha montado Luis de la Fuente, quien ha logrado una racha sin caer de 35 partidos en partidos oficiales, algo que nunca se había visto antes en el mundo.
La racha de España es un logro destacado, y el equipo se acerca al récord mundial de Italia, que es de 37 partidos imbatida. Luis de la Fuente presenta una hoja de servicios con la selección que nadie antes había logrado en los 46 partidos que suma al frente del equipo, con solo dos derrotas en su camino. Con una filosofía de fe ciega en su equipo y solo un rival en mente, Portugal, España se prepara para su próximo desafío.




