La selección española logró su segunda estrella en una final emocionante y disputada contra Argentina, que se decidió en la segunda parte de la prórroga gracias al gol de Ferran Torres. La firmeza del portero argentino, Dibu Martínez, y una decisión polémica del árbitro que anuló un gol español en el tiempo reglamentario, mantuvieron viva la incertidumbre hasta el final.
El partido estuvo marcado por la intensidad y la pasión, con España dominando el juego y creando numerosas oportunidades, mientras que Argentina se defendió con uñas y dientes, empleando tácticas poco deportivas. Sin embargo, el gol de Ferran Torres, que llegó después de un buen centro de Porro y un remate de cabeza de Nico Williams, puso fin a la resistencia argentina y sentenció el partido.
Este título supone un gran logro para el fútbol español, que ya cuenta con la Eurocopa y el título olímpico en su palmarés. La selección española ha demostrado que su estilo de juego, basado en la técnica y el trabajo en equipo, es capaz de triunfar a nivel internacional. Con esta victoria, España se corona campeona mundial en categoría masculina, sumándose a su homóloga femenina, y confirma su posición como una de las potencias del fútbol mundial.





