El Real Madrid ha encontrado en Yan Diomande el 'comodín' que le faltaba en ataque. Diomande, al igual que Vinicius, no es un extremo de pausa ni de asociación, sino que destaca por su impacto vertical, siendo punzante, incisivo y contando con una aceleración endiablada, alcanzando un pico de 34,7 km/h en el Mundial.
Diomande, diestro, puede jugar indistintamente por ambas bandas. En la pasada temporada, en el RB Leipzig jugó bastantes más minutos como extremo derecho (1.591) que por la izquierda (478'). Esto permite examinar su 'modus operandi' por uno y otro costado.
Cuando juega por derecha, Diomande suele recibir al pie, muy abierto, pegado a banda y adopta un tono más precavido. En cambio, cuando juega por izquierda, ofrece una versión más desinhibida, con un mayor número de toques en área rival y una mayor confianza para buscar el regate por habilidad.
Los números dicen que Diomande, actuando por la derecha, genera más volumen por cada 90', regatea más, completa más centros y pases al área y posee un rango de remates y goles esperados superior. Sin embargo, la sensación es que el ex del Leganés ofrece una versión más desinhibida cuando juega por izquierda.




