El gol del empate del Deportivo de la Coruña ayer en Riazor, cuando el partido se aproximaba al minuto 90, dejó al Betis sin una victoria que prácticamente acariciaba. Los verdiblancos habían tenido oportunidades para sentenciar el partido en la segunda parte, tras el gol del Cucho que abrió el marcador en el primer acto, pero al final dejaron escapar dos puntos, pecando de cierto conformismo o, tal vez, sufriendo en las piernas la carga de minutos con tres encuentros en apenas seis días, un calendario incomprensible.
Lo cierto es que el gol de Villares, que premió la insistencia y el empuje del conjunto gallego en la segunda parte, dejó un sabor agridulce en la expedición heliopolitana antes de la fecha FIFA de selecciones que arranca hoy. Una pequeña decepción que, en cualquier caso, no debe empañar el sensacional arranque de temporada de un Betis que sólo ha perdido un partido de los ocho que ha disputado desde que arrancó la competición el pasado mes de agosto entre Liga y Champions. "Firmábamos un 16 de 21 para empezar", sentenció Pellegrini.
Con el punto de Riazor, lo verdiblancos igualan el mejor arranque liguero de su historia desde que las victorias suman tres puntos. Un registro que les permite irse al parón en puestos Champions en la clasificación, terceros en la tabla empatados a puntos con el Atlético de Madrid que es segundo por diferencia general de goles, por delante incluso del Real Madrid, al que superaron hace un par de semanas en La Cartuja. Además, aventajan en ocho puntos a Villarreal y Athletic, y nueve a Celta y Real Sociedad, sus teóricos rivales directos en la lucha por Europa.
El volumen rematador que habían mostrado los de Pellegrini en sus últimos partidos, ante el Deportivo no fue tal. De hecho, quien superó los 20 disparos fue el conjunto gallego, frenado por otra gran actuación de Álvaro Valles. El plan de intentar defenderse en la segunda parte con balón y posesiones largas en lugar de ir a rematar el resultado le terminó pasando factura al Betis. Pero tanto su técnico como el vestuario hicieron un balance positivo de este primer tramo de temporada, al que se van con el único borrón de lo sucedido en el Ciudad de Valencia.
A la vuelta de los partidos internacionales, los verdiblancos tendrán una oportunidad de oro de seguir dando pasos adelante hacia sus objetivos con cuatro partidos seguidos en casa: dos de Liga, ante Osasuna, que llega tras un arranque de curso repleto de dudas, y frente al líder, el Barcelona, que ya está avisado de lo que el Betis es capaz en La Cartuja; los otros dos encuentros pueden resultar determinantes para saber si el acceso a las rondas eliminatorias de la Champions es posible por primera vez en su historia para los de Pellegrini.
El Betis arrancó su participación en la máxima competición continental remontando por dos veces un marcador adverso en Francia frente al Lille para sumar sus primeros tres puntos. En octubre recibirá en casa al Oporto, un adversario de mucho nivel, y al Feyenoord, al que ya ganó en enero en la fase de liga de la Europa League. Seis puntos vitales con los que dar un paso de gigante para estar en el sorteo de los cruces y seguir soñando en el Viejo Continente... pero sin descuidar su camino casi inmaculado en LaLiga, pese al sabor agridulce del empate de Riazor.





