Cuando todo apuntaba a que el encuentro se decidiría en la tanda de penaltis, Lamine Camara cometió un penalti sobre Tielemans que terminó cambiando el destino del partido. El capitán belga no perdonó desde los once metros y culminó una remontada de película para sellar el pase de su selección.
La acción llegó cuando el cronómetro rozaba el minuto 117. Con el marcador igualado tras la reacción de Bélgica, un centro raso al área encontró a Tielemans, que fue derribado por Camara en su intento por despejar el balón. Tras una larga revisión en el VAR, el árbitro señaló el punto de penalti.
La decisión desató las protestas de los jugadores senegaleses. Mientras trataban de retrasar el lanzamiento defendiendo el punto de penalti, Pathe Ciss cayó dentro del área tras un supuesto codazo de Moreira, una acción que el colegiado consideró insuficiente para intervenir. Entretanto, el tiempo seguía corriendo.
Con la tensión al máximo, todo hacía indicar que Lukaku asumiría la responsabilidad del lanzamiento. Sin embargo, fue el propio Tielemans, quien había provocado la pena máxima, el encargado de ejecutar el disparo. El centrocampista no falló y firmó un potente remate a la escuadra para dar a los Diablos Rojos una agónica victoria en el minuto 125, ocho minutos después de la acción que decidió el encuentro.
Senegal vivió una situación paralela en la final de la Copa de África, en enero, cuando en la última acción del encuentro el colegiado indicó el punto de penalti a favor de Marruecos, lo que provocó que la selección senegalesa abandonase el campo momentáneamente. Tras un largo tiempo, volvieron al campo y Brahim falló el lanzamiento de 'panenka'.





