La aventura de Turquía en el Mundial ha llegado a su fin. Tras dos partidos, los turcos ya están fuera de la competición. Dos derrotas y cero goles a favor han sellado su destino. Cayó en su estreno contra Australia (2-0) y también en la segunda fecha contra Paraguay (0-1), a pesar de haber jugado con un jugador más durante la segunda mitad debido a la expulsión de Miguel Almirón.
El jugador Arda Güler expresó su tristeza y vergüenza tras la eliminación. 'Estamos muy tristes y nos sentimos avergonzados. Pedimos perdón a toda nuestra gente. En los próximos torneos daremos lo mejor de nosotros mismos. Jugamos en grandes equipos, y teníamos que haberlo demostrado', dijo. También pidió perdón por no haber podido hacer que su país se sintiera orgulloso.
El portero Ugurcan Cakir se unió a Güler en sus palabras de arrepentimiento. 'Pido perdón a mi país. Queríamos hacerles sentir orgullosos, pero no lo hemos conseguido. Había muchas expectativas y no hemos estado a la altura', afirmó. El seleccionador Vincenzo Montella también mostró su tristeza, pero defendió a sus jugadores y destacó que el equipo ha demostrado su alma y ha luchado hasta el último suspiro.
Montella reconoció que esperaba llegar más lejos en este Mundial, pero aceptó los resultados y destacó que el fútbol es un deporte impredecible. 'El equipo ha demostrado su alma y ha luchado hasta el último suspiro. Tenemos que aceptar los resultados, que a veces no tienen lógica. El fútbol es el deporte rey por algo y a veces el mejor equipo no siempre es el que gana, así es el deporte', dijo.





