La temprana eliminación de la selección uruguaya en la fase de grupos del Mundial 2026 ha tenido importantes consecuencias tanto en el plano deportivo como en el institucional. La Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) decidió cancelar el vuelo chárter que estaba reservado para trasladar a toda la delegación de regreso a Montevideo, una medida que refleja el duro golpe que supuso quedar fuera de la competición antes de lo previsto.
Como consecuencia de esta decisión, los futbolistas no volverán al país como un grupo. Cada integrante del plantel organizará su regreso de manera individual, viajando en vuelos comerciales y con diferentes destinos y escalas, ya que algunos jugadores se incorporarán directamente a sus respectivos clubes, mientras que otros regresarán primero a Uruguay para disfrutar de unos días de descanso antes de retomar sus compromisos deportivos.
La eliminación se produjo tras caer por 1-0 ante España en un partido muy disputado, en el que el conjunto uruguayo no logró encontrar los recursos necesarios para revertir el marcador. Esa derrota selló su eliminación del Mundial y puso fin a una campaña que había generado grandes expectativas entre los aficionados, pero que terminó con un rendimiento inferior al esperado.
La eliminación provocó un profundo sentimiento de frustración dentro del plantel, el cuerpo técnico y la dirigencia de la AUF. En los próximos días se espera que las autoridades del fútbol uruguayo realicen un balance de la participación en la Copa del Mundo para analizar los factores que llevaron a este resultado y comenzar a definir el futuro del proyecto deportivo de la selección que dirige Marcelo Bielsa.





