El Barcelona sigue centrado en fichar a Julián Álvarez, su principal objetivo para este mercado, a pesar de que el Atlético de Madrid se resiste a vender al jugador. La dirección deportiva azulgrana intentará convencer al equipo colchonero para que negocie.
Para facilitar la operación, el Barcelona está trabajando en liberar espacio en su masa salarial. La salida de varios jugadores ha permitido al club liberar aproximadamente 58 millones de euros respecto a la plantilla de la pasada temporada. La salida de Robert Lewandowski ha supuesto un ahorro de 37,5 millones de euros, mientras que la de Ansu Fati ha ahorrado 12 millones de euros.
Además, la renovación de Christensen también ha reducido la masa salarial del equipo, ya que el defensa ha aceptado reducir su ficha a la mitad, pasando de 12 millones de euros a seis. La salida de Iñaki Peña al Panathinaikos ha liberado una ficha de tres millones de euros. Estos ahorros dejarían al Barcelona con 33 millones de euros disponibles para el fichaje de Julián Álvarez, después de descontar los 25 millones que supone la incorporación de Anthony Gordon.
Sin embargo, esta cifra es ajustada, ya que la amortización de un traspaso de 100 millones de euros a cinco años supone un coste anual de 20 millones, al que habría que sumar el salario del delantero. El club también debe considerar el espacio que ocupará João Cancelo en la masa salarial. A pesar de los desafíos, el Barcelona está decidido a hacer todo lo posible por incorporar al argentino.





