No hace ni dos meses que debutó en el fútbol profesional y Jokin Aranbarri ya forma parte de los libros de historia del Eibar tras enlazar seis victorias seguidas, algo que no había conseguido ningún entrenador armero en el fútbol profesional. Bajo la atenta mirada en las gradas de Mendilibar, quien no perdió detalle de la gran labor que está haciendo el técnico azkoitiarra, el conjunto armero se impuso a Las Palmas para confirmarse como el equipo del momento en Segunda y situarse como líder provisional a la espera de lo que haga este lunes el Castellón. La UD, muy lastrada por las numerosas bajas en defensa y que encima perdió al final a Iñaki por una doble amarilla, sufre su segunda derrota seguida.
Si los cinco triunfos seguidos no eran suficiente aviso para saber lo que se iba a esperar en Ipurua, el Eibar se encargó de mostrar sus armas en un arranque de partido espectacular. Los de Aranbarri encontraron las grietas del conjunto canario por la izquierda, donde Álvaro Rodríguez y Adu Ares camparon a sus anchas. Un juego eléctrico, vertical y que se plantaba en el área rival con pocos pases pero las ideas muy claras.
Adu está de dulce y fabricó los dos goles en apenas cuatro minutos. Primero, con una buena maniobra que acabó con un pase a Mada, que no dudó en golpear desde la frontal para batir a Caro con la ayuda de Iñaki, que desvió el balón. Poco después, en una gran acción colectiva de izquierda a derecha para acabar recibiendo y asistiendo a Álvaro, ese defensa con alma de goleador que Aranbarri está explotando. El madrileño definió a la perfección, con un disparo raso cruzado, para no perder las buenas costumbres.
Las Palmas necesitaba bajar las pulsaciones al partido. El Eibar le estaba avasallando y a base de encadenar pases y acumular gente en el sector izquierdo empezó a sentirse más cómodo. Así llegó el tanto que recortaba diferencias con un centro lateral medido de Iván Jaime y la aparición en el segundo palo de Pezzolesi. Lejos de dudar, el conjunto armero volvió a coger los mandos del partido, con Mada en plan estelar, y tuvo numerosas situaciones para hacer el tercero antes del descanso, pero a Martón se le resistió el gol, primero se lo negó Álex Suárez y después Caro en una gran intervención.
El paso por los vestuarios no cambió el guion del partido. El Eibar no cedió metros, continuó destrozando con los envíos a la espalda de la defensa a Las Palmas, que transmitía más sensación de peligro cuando robaban que en sus ataques en estático. Magunazelaia encontró a Guruzeta en la enésima ruptura y el ‘10’ sirvió en bandeja a Martón el gol de la tranquilidad. Aunque al final Jefté metió a Las Palmas en el partido, recibiendo de Elías, girándose y marcando con un tiro raso. Pero el Eibar resistió y celebró por todo lo alto la sexta consecutiva. Los de Aranbarri van muy en serio y cada jornada lo reafirman un poco más.





