El Real Oviedo ha encajado ocho goles en las primeras ocho jornadas, pero el reparto esconde un contraste enorme. Siete llegaron únicamente en las derrotas ante Sabadell (3-1) y Eldense (4-1), lo que supone el 87,5% de todos los tantos recibidos. En los otros seis encuentros, los de Julián Calero sólo concedieron un gol, ante el Leganés, y mantuvieron su portería a cero en cinco ocasiones.
Los números confirman que las dos goleadas no fueron únicamente una cuestión de efectividad rival. Entre Sabadell y Eldense generaron 33 remates, 16 entre los tres palos, nueve grandes ocasiones y 4,74 goles esperados. Especialmente duro fue lo ocurrido en Elda, donde el conjunto local alcanzó los 3,05 xG, remató 17 veces y generó seis grandes ocasiones para acabar remontando el tanto inicial de Reina.
Tampoco hubo una defensa idéntica en ambos encuentros. En Sabadell jugaron Aisar, Dani Calvo, Carlos Domínguez y Juan Cruz, mientras que en Elda lo hicieron Narváez, David Jiménez, Dani Calvo, Carlos Domínguez y Samu Rodríguez. Sólo repitió la pareja Calvo-Domínguez en dos desplomes que contrastan con la fiabilidad defensiva mostrada por el Oviedo durante el resto del campeonato.





