Antes del inicio del Mundial, Erling Haaland y Vinicius no eran considerados favoritos para ganar el Balón de Oro. Sin embargo, el torneo ha cambiado el panorama para ambos jugadores, devolviéndoles la oportunidad de luchar por el premio. El partido entre Brasil y Noruega en octavos de final adquiere un peso especial, ya que el ganador seguirá vivo y con la oportunidad de empujar su candidatura, mientras que el perdedor se irá a casa y se quedará sin opciones reales de pelear el Balón de Oro.
Haaland y Vinicius mantienen una buena relación desde hace años, y recientemente intercambiaron bromas en redes sociales. En el campo, la cuenta actual es clara: Haaland ha marcado 5 goles, mientras que Vinicius ha anotado 4 goles y ha dado una asistencia. Sin embargo, solo les queda una oportunidad para demostrar su valía en el Mundial.
La otra guerra de Haaland es una trinchera que lleva dos años disputándose en el césped, con Gabriel Magalhaes como su rival. La tensión entre ambos jugadores se remonta a septiembre de 2024, cuando el City y el Arsenal empataron en un partido caótico. Haaland lanzó el balón contra la cabeza de Gabriel y luego le dijo a Arteta que debía 'señor humilde'. La respuesta no tardó en llegar, y cuatro meses después, el Arsenal aplastó al City por 5-1, con Gabriel celebrando el primer gol en la cara de Haaland.
Desde entonces, cada partido entre el City y el Arsenal ha tenido un partido dentro del partido, con Haaland y Gabriel disputándose la supremacía en el campo. El delantero noruego busca imponerse físicamente, mientras que el central brasileño responde con anticipación y contacto permanente. El destino ha querido que vuelvan a cruzarse en el escenario más grande posible, con un Mundial en juego.




