Garantizar a un 'antiKane' frente al Bayern o reservarlo para que afronte en plenitud la visita de los Raphinha, Lamine y compañía en la que el Atlético puede asaltar el liderato. Ese es el dilema que ronda en el Atlético después de que el Cuti Romero, su gran baluarte defensivo, no saltara al verde junto al resto de suplentes frente al Levante en el entrenamiento de este pasado domingo. Fue el único de los que no jugaron de inicio en el Ciutat de Valencia que no participó en la sesión de campo.
Aunque el argentino viajó a Valencia como gran novedad de la lista después de superar la lesión de bajo grado que se produjo en el aductor frente al Espanyol y que le privó de medirse al Stuttgart y Deportivo, finalmente viviría el triunfo contra el cuadro granota desde el banquillo. Cumplía exactamente los 12 días mínimos que se estimaban para su recibir su alta médica, pero a sus 28 años y tras una carrera llena de sacrificios para acortar los plazos de recuperación en sus lesiones musculares se entendía que no era necesario forzar.
Más aún teniendo en cuenta lo que se viene al Atlético en los próximos siete días en que el Bayern y el Barcelona se suceden por el Metropolitano. Sin embargo, el trabajo del Cuti este domingo en el gimnasio junto a los titulares del sábado y no en compañía de los Sorloth, Lookman, Le Normand, Jonathan David, Koke, Arnau Ortiz, Vargas, Mendoza, Domínguez y Dani Martínez sigue alimentando la duda sobre su concurso esta semana.
Con Romero disponible como ya quedó patente con su convocatoria para el Levante pero aún sin el fondo como para afrontar dos partidos de tal exigencia, el dilema estriba en adelantar su concurso en la Champions o en esperar para la competición doméstica. Dicho de otro modo, la titularidad del Cuti frente al Bayern supondría una garantía para frenar al actual Balón de Oro, al que conoce como pocos tras compartir vestuario en el Tottenham y al que ya ató en corto en el pasado Mundial, pero llegaría al siguiente duelo capital ante el Barcelona con una carga extra importante. Una cuestión, en definitiva, de medir los esfuerzos... y los riesgos.





