El centrocampista paraguayo Matías Galarza se llevó todos los focos tras su participación en el partido entre Paraguay y Francia, donde protagonizó la mayoría de los encontronazos con las estrellas del equipo galo. Galarza comenzó el Mundial con una noticia desfavorable, al conocer que River no contaba con él para la próxima temporada a pesar de su buen desempeño en su cesión en la MLS.
Sin embargo, parece que esta decisión terminó por despertar a la bestia en Galarza, quien comenzó a dejar huella de su enorme capacidad de brega ante equipos europeos como Alemania y Francia. En el partido contra Francia, Galarza se situó en el centro del planeta fútbol tras su agresividad desmedida frente a los galácticos de Deschamps, lo que le ha hecho ser el hombre más buscado y odiado entre los galos.
En el partido, Mbappé fue el primero en recibir un manotazo sin balón de Galarza, aunque el árbitro no señaló falta. Galarza siguió con su estilo de juego brusco, lo que generó una batalla en la última media hora del partido. El encuentro incluyó codazos, encontronazos y amarillas, y Galarza incluso se enfrentó a los jugadores franceses después del pitido final.
Las críticas al partido de Paraguay llegaron desde muchas partes del mundo, pero Zlatan Ibrahimovic resumió a la perfección la situación: 'Hoy, Francia mantuvo compostura. No tenían que dejar que les provocaran y lo lograron'. Por su parte, Galarza se alejó de la polémica ante los medios, expresando su orgullo por representar a su país y su grupo, y lamentando no haber podido pasar a la siguiente ronda.




