La selección francesa se ha entrenado en la Universidad de Bentley bajo un calor insoportable, con temperaturas de 36 grados y una humedad del 54%. A pesar de las duras condiciones, el entrenador Didier Deschamps ha decidido mantener el horario habitual de entrenamiento, que coincide con la hora del próximo partido contra Paraguay.
Algunos jugadores, como Michael Olise, no participaron en el entrenamiento, mientras que otros, como Kylian Mbappé, realizaron una sesión de carrera continua de apenas 20 minutos y algunos ejercicios para estirar los músculos. Los suplentes fueron los que más sufrieron el calor, ya que tuvieron que realizar varios partidillos durante la sesión.
Para aliviar el calor, se abrieron los aspersores en la mitad de la sesión para soltar agua, y los jugadores se hidrataron constantemente. A pesar de las difíciles condiciones, la expedición gala está preparada para enfrentar el partido contra Paraguay, que se jugará con temperaturas similares a las del entrenamiento.





