Didier Deschamps, el seleccionador francés, aseguró que el fallecimiento de su madre fue 'un momento difícil', pero que el resto está yendo 'bien' y ya está enfocado de nuevo en dirigir a la selección gala en los dieciseisavos del Mundial ante una Suecia 'con grandes jugadores de ataque'.
Tras conocer la muerte de su madre el pasado martes, Deschamps voló a Francia para asistir al funeral y se perdió el Francia-Noruega, último partido de la fase de grupos que lo dirigió su ayudante, Guy Stéphan. Preguntado por la polémica de que la FIFA no permitió a la selección francesa llevar brazaletes negros en apoyo a Deschamps durante el Francia- Noruega, el técnico comentó que ya tuvo 'suficientes señales de aprecio' y que 'no cambiaba nada' que lo llevaran.
Con la mirada ya puesta en la ronda de dieciseisavos, Deschamps subrayó que Suecia 'no tiene nada que perder' y 'planteará problemas con jugadores como Gyokeres, Isak o Elanga', por lo que el conjunto galo no tiene que pecar de 'exceso de confianza'. Francia es la selección más anotadora de la fase de grupos junto con Países Bajos y Alemania.
El seleccionador galo anunció que Marcus Thuram tiene 'un pequeño problema muscular' que podría hacerle perderse el duelo contra Suecia, mientras que William Saliba, central titular del equipo junto con Upamecano, 'está al 99 %' pese a sus 'problemas de espalda'. Deschamps también destacó que Mbappé 'está a gran nivel tanto físico como mental' y que es 'un futbolista de talla mundial'.





