Un resignado y abatido Raheem Sterling acudió a declarar en un juzgado de Basingstoke tras ser detenido por conducción temeraria y consumir droga (oxido nitroso o gas de la risa) mientras conducía su Lamborghini Urus V8 negro.
El vídeo policial de su detención, que ha dado la vuelta al mundo, fue proyectado en la vista.
"Tengo un problema con el óxido nitroso", reconoció el futbolista de 31 años que en 2022 interesó al Real Madrid, que al llegar a comisaria tras su detención apenas podía mantener los ojos abiertos.
El 'Daily Mail' indican que todos los indicios sugieren Sterling había estado inhalando drogas siete horas antes de que varios conductores observaran al conductor aspirando globos de gas de la risa.
En los días posteriores a su detención Raheem Sterling, según relata un amigo, "entró en un en modo de autodestrucción total".
Ian Herbert publica que "la conducta delictiva de Sterling no fue fruto de una noche de fiesta desenfrenada. Rechazó la seguridad económica de un contrato de tres años con el Feyenoord, optando en su lugar por uno de solo 12 meses, pues temía verse apartado y sin minutos de juego, tal como le había sucedido durante sus nefastos últimos años en el Chelsea".
«Pensaba que en el Feyenoord podría escapar del escrutinio público y empezar de cero. Pero no había escapatoria", desveló una fuente cercana al futbolista inglés.
En su regreso a Inglaterra tras su experiencia en Países Bajos esta en "su peor momento psicológico" y se sentía "inútil".
En su última imagen publicada en Instagram Sterling se muestra, acompañado por Paige Millian, con un pasamontañas que le cubría parte del rostro.
"Está perdido. Completamente perdido" declaró la fuente sobre el ex de Arsenal, Chelsea, Liverpool y Manchester City.




