El decreto de Luiz Inácio Lula da Silva que anunciaba la prohibición definitiva de todas las apuestas deportivas y los casinos en línea desde el 6 de octubre amenaza con provocar un éxodo masivo de estrellas en el Brasileirao.
"Está destruyendo millones de hogares al transformar el vicio en beneficio económico. Es algo espeluznante. Me recordó al comienzo del 'crack' en este país. Las apuestas en línea son lo mismo, pero a un nivel muy superior porque son digitales y están al alcance de la mano", sostiene Lula, presidente de la República.
Lula le ha declarado la guerra a las apuestas... y el Brasileirao, a su vez, le ha declarado la guerra a Lula. No es de extrañar. Según informa 'Folha de Sao Paulo', 14 de los 20 clubes de Primera división lucían marcas de apuestas en un lugar destacado de sus uniformes.
'UOL' va un paso más allá. Los patrocinios por apuestas representan el 7,9% de los ingresos de los clubes,unos 202,92 millones de euros. En el caso de Corinthians y Flamengo los ingresos derivados de estos patrocinios ascendían hasta el 17,3% y el 12,6% respectivamente. De ahí que otros dos históricos como Fluminense y Cruzeiro encabecen la solicitud que se ha presentado ante el Tribunal Supremo Federal (TSF) para revocar la medida de Lula.
"Estimamos que las pérdidas inmediatas de ingresos para el próximo año estarán entre 71,24 y 76,58 millones de euros. Sin una preparación previa es absolutamente imposible detener esta hemorragia", aseguró Luiz Eduardo Baptista, presidente del Falmengo, a 'CNN Brasil'.
“¿Cómo voy a pagar a Paquetá en enero? Todo lo que hace el Flamengo se ajusta a la ley. El Flamengo no hace nada ilegal ni necesita favores o ayudas del Gobierno para pagar sus deudas", insistía Luiz Eduardo Baptista.
A Paquetá hay que sumar la pléyade de estrellas que ha recalado/regresado al Brasileirao aprovechando la bonanza económica que atraviesa el 'futebol' en el país del 'ordem e progresso': Neymar, Coutinho y Arthur (Santos), Saúl, Lino, Danilo y Jorginho (Flamengo), Memphis Depay y Lingard (Corinthians), Thiago Silva (Fluminense), Vítor Roque (Palmeiras), Danilo Barbosa y Ziyech (Botafogo), Fred (Atlético Mineiro), Lucas Moura (Sao Paulo)...
Una prospedidad que les llevado a convertirse en los grandes dominadores del continente. Flamengo (3), Palmeiras (2), Fluminense y Botafogo se reparten las últimas siete ediciones de la Libertadores. Este curso podría caer la octava. Tres de los cuatro semifinalistas son brasileños: Flamengo, Palmeiras y Fluminense.
"Estos ingresos son fundamentales para mantener estructuras administrativas, centros de entrenamiento, profesionales, proyectos sociales y departamentos que no generan recursos suficientes para sustentarse de manera independiente, como la parte del fútbol femenino y la formación de futuros talentos, los primeros inversiones amenazados cuando los ingresos caen de forma abrupta", rezaba un manifiesto divulgado por los clubes que llevaba por título: 'El fin del fútbol brasileño'.
"Un cambio abrupto en las reglas reduciría la capacidad de inversión de los clubes y crearía desequilibrios dentro y fuera del país. Contratos firmados regularmente, planeamientos plurianuales y compromisos financieros fueron establecidos bajo un marco regulatorio construido por el propio Estado", proseguía el manifiesto.
La rebelión continuó en los estadios, con mensajes continuados en las vallas publicitarias que van sucediéndose a lo largo de los partidos. Al más popular ("Prohibir no es proteger") le van siguiendo muchos otros: "¿A quién beneficia prohibir a quienes siguen las reglas?", "no se cambian las reglas a mitad de partida", "la demanda no termina, sólo cambia de dirección", "¿quién se beneficia del mercado ilegal?", "¿quién se beneficia de las apuestas ilegales?"...
Unas protestas en las que Flamengo, nuevamente, ha ido un paso más allá. El conjunto 'rubronegro' saltó al campo en el partido ante el Santos de Neymar (2-2) con una camiseta en la que, en lugar de lucir un patrocinador en el pecho, se podía leer: "Prohibir no es proteger".
La situación preocupa. Y mucho. Sobre todo, por la posible desbandada de estrellas. Un riesgo ante el que el Gobierno del Estado brasileño de Minas Gerais ha decidido 'echar un cable' a sus a los tres principales clubes de la región (Cruzeiro, Atlético Mineiro y América Mineiro) dotándoles de una ayuda de 5,4 millones de euros.
"El fútbol de Minas Gerais es mucho mayor que las ‘bets’ (empresas de apuestas virtuales). Lo que el Gobierno regional puede hacer en este momento es ofrecer apoyo a los equipos que fueron perjudicados", aseguró Mateus Simões, Gobernador regional.
"Convocamos a otras empresas de Minas Gerais para que también se sumen a ese apoyo a nuestro fútbol. El valor que colocamos a disposición es la tercera parte de lo que las 'bets' les aportaban y por eso queremos sustituir los patrocinadores", remarcó Mateus Simões.
"Si se acaba el mercado regulado, no son las apuestas las que se acaban, es el fútbol el que se acaba", repiten los clubes. El tiempo dirá qué pasa con Neymar, Coutinho, Vítor Roque, Paquetá, Memphis Depay, Lingard, Saúl, Lino...




