David Otorbi es oficialmente desde este viernes la joya de la corona del Valencia. El extremo español de origen nigeriano, uno de los talentos con mayor proyección surgidos de Paterna, continuará vinculado al club hasta 2031. La renovación la firmó el martes y el Valencia lo hizo oficial este 30 de octubre. Braulio Vázquez, nuevo director deportivo, no quiso esperar a que cumpla los diez partidos oficiales con el primer equipo que figuraban en su contrato para activar la renovación automática que le mejora el contrato ostensiblemente y le duplicará la cláusula de 30 a 60 millones de euros.
De este modo, el Valencia espanta a los clubes de la Premier que ya habían ido a espiar al jugador, como hizo el Newcastle en Santander. Y de camino, reconforta al futbolista que estará lesionado cerca de dos meses tras una rotura muscular en los isquiotibiales, sufrida en el último partido de Liga en Mestalla. El veloz jugador ya estaba apareciendo de manera recurrente en los partidos del Valencia, de titular y suplente, y marcó su primer gol ante el Racing, aunque ahora tendrá que esperar para recuperarse bien.
David Otorbi Ejededawe (2007), español de padres nigerianos -Monday y Patience-, se crio en el valenciano barrio de Nazaret y llegó a la cantera del Valencia en 2019, con 12 años. Mediocentro reconvertido a extremo es el jugador más joven en debutar con el Valencia en partido oficial (con 16 años, dos meses y 19 días en Copa ante el Cartagena) y también el más precoz en hacerlo en Liga (con 16 años y 306 días, frente al Barcelona).
Fue Nacho Gallart, su primer entrenador en el Malva-Rosa, el que redactó el informe que proponía su ingreso en la Academia del Valencia. Pero, antes se las había hecho pasar canutas durante su etapa en el Atlético Cabanyal, otra escuela de los Poblados Marítimos fundada por el propio Gallart: "El primer año decidí no tenerlo en el equipo porque me parecía excesivamente individualista y medio lo castigué", explicaba en Radio MARCA Valencia.
Fue el propio Otorbi el que pidió cambiar el equipo de Gallart, que había sido campeón esta temporada: "Yo creo que pensó: 'uf, este equipo me gusta y quiero estar y tengo que ser más asociativo y jugar más para el equipo". A partir de ese momento, encadenaron varios campeonatos hasta que llegó el Valencia y Gallart decidió convertirse en su agente.
El Valencia ha cuidado del futbolista y de la persona. Lo matriculó en el colegio privado que hay junto a la ciudad deportiva de Paterna y con el que tiene un convenio de formación. Todos los días lo recogía un empleado del club para llevarlo desde su casa hasta el centro educativo y, después, a entrenarse y estudiar en la residencia de la cantera.
Fue ahí donde sus compañeros -hizo buena amistad con otro canterano Leslie Okai- popularizaron el apodo de 'Pantera' por la velocidad y la fuerza de un futbolista que conoce sus propias limitaciones y cómo pulirlas: "No me gusta nada defender", confesaba hace unos meses tras su anterior renovación, "pero con los técnicos he visto mis partidos y me han ayudado a mejorar esa faceta".
Seguro que le vendrá muy bien todo lo que ha aprendido del equipo de Gestión de Talento de la Academia porque tras terminar la ESO y el BTEC (FP británica) ahora se está preparando para sacarse el carné de entrenador (ahora está en el nivel 1).
Este será el cuarto contrato, si se toma como tal su incorporación con 12 años, que firma David Otorbi con el Valencia. Tras fichar en 2019, renovó en octubre de 2023, en lo que fue su primer contrato profesional cuando cumplió 16 años. Como su progresión no paraba y más aún, tras debutar con el primer equipo, firmó un nuevo contrato en abril de 2026 que extendía su vínculo hasta 2028 con 30 millones de cláusula. Ahí aparecía la cláusula de renovación automática que activará el Valencia para ampliar el vínculo laboral hasta 2031 con 60 millones de cláusula.




