Aunque motivado por la falta de delanteros de la primera plantilla, Cubo aparece en los primeros onces de Simeone como el acompañante de Lookman en el ataque. Sin embargo, pese a sus 18 años, la que es una de las mayores esperanzas de la Academia se siente como en casa. No es para menos, pues el campo de Los Ángeles de San Rafael en el que trabaja para mostrar sus virtudes se encuentra a apenas diez minutos de Ortigosa del Monte, el pueblo en el que empezó a marcar goles por sus calles.
Pese a que ya cumplió lo inimaginado el pasado 2 de mayo cuando aprovechó los 27 minutos que le brindó El Cholo en Mestalla para erigirse en el debutante rojiblanco más joven en marcar en Primera, el sueño de Cubo de triunfar en un Atlético que hace unas semanas le blindaba hasta 2029 solo está empezando. De ahí que sea ante la mirada de sus orgullosos vecinos y familiares donde trata de seguir acumulando experiencias que le acerquen al primer equipo.
Con su localidad natal a poco más de ocho kilómetros de Los Ángeles de San Rafael, Cubo es obviamente el futbolista que más seguidores arrastra en las gradas. Así, una amplia representación de familiares, amigos y vecinos le empezaron a alentar desde la primera sesión vespertina del miércoles evidenciando el orgullo de todo Ortigosa del Monte, donde el proyecto de futuro delantero del Atlético ya se ha convertido en la persona más popular de entre sus apenas 600 habitantes.




